Estilo de vida

Glenfiddich 15

Hace algún tiempo, tuve la oportunidad de descubrir un mundo que acabaría por convertirse en una inagotable fuente de instantes de placer para mí: el mundo del whisky. Adentrarse en él es hacerlo en un entorno donde la tradición y el espíritu romántico forman parte, sin duda, de una mística tan especial que ha sido capaz de atraer a multitud de hombres y mujeres de toda procedencia y condición. En nuestras sociedades actuales, en las que pareciera que todo fuese a un ritmo endiablado, una parte de nosotros siente una necesidad intensa de encontrar pequeños espacios en los cuales poder reencontrarse y conectar con los viejos valores. Es aquí donde esta centenaria tradición nos permite imbuirnos en una forma de sentir y hacer propia de quienes gustan de caminar de forma relajada, contemplar el entorno sin prisa y cuidar con mimo cada detalle. Esas personas que saben que lo bueno, suele cocinarse a fuego lento. Y a fuego lento es como este Glenfiddich 15 madura, con mimo, paciencia y un mínimo de quince años de espera, para poder disfrutar del que es uno de mis single malts escoceses favoritos.

El Glenfiddich 15 es sin duda uno de mis whiskys escoceses favoritos. La marca, perteneciente a la empresa William Grant & Sons, es el single malt más vendido del mundo. Esta posición de liderazgo es el resultado de una serie de decisiones estratégicas acertadas, pero, sobre todo, de una forma de trabajar y de mimar su producto capaz de situarlo en una posición de privilegio y de ser un ejemplo para otros productores. Esta compañía, además, tiene la particularidad de seguir perteneciendo a la misma familia que la fundó en el año 1887. Un hito poco habitual hoy en día, en el que gran parte de las destilerías centenarias fueron compradas por grandes corporaciones.

Este delicioso whisky de malta ha sido añejado en tres tipos diferentes de barricas: de Jerez, bourbon y roble. Tras una maduración mínima de quince años, es sometido a un procedimiento propio de los vinos de Jerez: el proceso de maduración de soleras. Este proceso poco extendido consiste en la combinación de diferentes whiskys, envejecidos en distintos tipos de barriles, en una cuba solera y tomando de ella tan solo una parte. El resto de la mezcla permanecerá en la cuba para siguientes combinaciones enriqueciendo la misma y aportando el toque elegante característico del Glenfiddich 15.

Este Glenfiddich 15 se presenta habitualmente en un estuche elegante y en su característica botella triangular, resultando una opción perfecta para regalar. De color dorado suave, en nariz nos ofrece notas de pera, miel y vainilla. Tras estas podemos percibir algunos matices de madera. En boca resulta sedoso y nos regala notas afrutadas, de especias y madera de roble, que confirman lo que ya podíamos apreciar en su aroma y que nos conduce a un final de intensidad media. El resultado es un whisky redondo y bien balanceado, que aporta al amante de los single malts aquello que espera de un gran scotch whisky. Un scotch whisky ideal para maridar con quesos curados, mariscos, ostras o postres.

Glenfiddich 15 en imágenes

Cómpralo al mejor precio

Haz un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

BOLETÍN DE NOTICIAS
Suscríbete para no perderte nada y recibir notificaciones de las nuevas crónicas y publicaciones.
BIENVENIDO/A
Si lo deseas, puedes leer las crónicas de mis viajes ordenadas como si de una novela publicada por fascículos se tratara. Para ello, solo debes acceder a la Presentación. Por el contrario, si prefieres explorar la web libremente, también te invito a hacerlo.
Viajes de Novela
por Daniel Sotelino
BIENVENIDO/A
Si lo deseas, puedes leer las crónicas de mis viajes ordenadas como si de una novela publicada por fascículos se tratara. Para ello, solo debes acceder a la Presentación. Por el contrario, si prefieres explorar la web libremente, también te invito a hacerlo.